jueves, 19 de julio de 2007

CUANDO LA PRIMAVERA...


Cuando la primavera dance desnuda en la greda,
nuestro amor ascenderá al cielo como un ave dormida
Amada: dolor, rencor y odio, tienen que cesar ahora,
para que en la tregua subceleste, se interrumpa el llanto

Porque en el duelo nupcial de los amantes
no siempre se combate con armas claras
A veces, tu voz mostraba su ala de frío y escarcha,
que se quebraba antes de llegar a mis oídos nocturnos

El ayer fue, y al porvenir lo elevaremos al olvido
para que en la lucha esperanzada de los cuerpos unidos
no caigamos derrotados por los dones malignos del silencio

Amor: que las gotas del desvelo no humedezcan
al frágil pabellón del beso y la ternura.
Transmigrará tu corazón al mío, en la noche fugaz de usufructo.

SI MUERO ACOSTÚMBRATE...


Si muero, acostúmbrate a vivir sin mí,
borra de tus sueños a mi rostro perdido;
deja que el tiempo guarde las cenizas de mis labios
en pequeñas alcancías que juntos, abriremos algún día

No te ocultes detrás de la incesante estatua,
construida con los párpados inflamados de hastío
y vaga por caminos que aún sueltan mi aroma errante,
amarrando tu corazón a todo lo que existe... espérame!:

en las grisáceas nubes de ruidosos silencios
donde las bocas no suplican, ni piden, ni lloran
allí, donde se dispersan las resinas del corazón herido

Si muero, acostúmbrate a vivir en mi ausencia
y besa mi boca de nieve con tanta fuerza
que al llevarme con mi muerte tu beso, yo jamás halle olvido

RECORDARÁS AQUEL CAMINO SINUOSO


RECORDARÁS aquel camino sinuoso
donde las palomas en fingido vuelo
nos espiaban con rumor de rotas alas
mientras la lluvia caía, desde los ojos de Marzo

Recordarás, dije: Las manos que trémulas buscaban
apretar mis labios húmedos y hambrientos
Obedecían mis palabras al dictado de tus ojos

Naufragábamos como un glaciar que nos hundía
arrastrándonos, hacia la gélida intemperie de la tarde
allí, el corazón impune, nos impuso su hora salvaje

Y ahora prófugo, camino sin ser y voy
buscando algo o alguien que me apague
esta sed indescifrable, que me dejó tu partida.

AMOR, YO CORRI TRAS DE TUS PASOS


AMOR, yo corrí tras de tus pasos que insistían en la dicha.
Amor mío, allí, las almas se liberaron de sus crueles monarquías,
y mellizas, se elevaron alegres, como el humo que asciende al cielo,
destruyendo los dones malignos del silencio.

Tu cuerpo era de yegua blanca, matizada por la luna
y mi boca: una araña muda, rebasando lenta sus nalgas
Todos los pájaros, toda la luz enérgica del universo
quedaron atrapados en la sábana seminal de los amantes.

Eras la medida exacta del volumen que esperaba,
en la hoguera de tus ojos, danzaron mis más íntimos sueños,
con el trigo de tu vientre, amasamos un solo pan caliente

Veo el otoño transplantar hojas secas a tu alma,
te amo, bebo en tus senos la pócima que atiza mi agonía,
mientras huelo el perfume genital de tu pubis, desnudado al alba

ENTRE VIZNAR Y ALFACAR


“Dedicado a la memoria de Federico García Lorca”

Poema trágico en un acto y dos cuadros

Personajes

Federico Banderillero lº
Banderillero 2º
Profesor de escuela Luna
Muerte



Acto primero


CUADRO PRIMERO

Pequeña habitación de un cuartel derruido, deshabitado y húmedo.


Federico: (Caminando nervioso) ¿Adónde nos han metido?

Banderillero lº: (Agrio) ¿No ves que es una cárcel?

Federico: (Contrariado) ¡Si!: creo haber escuchado rumores de cadenas, botas y fusiles.

Profesor de escuela: Mis libros. ¿Qué hicieron con mis libros?

Federico: (Mirándole) Tú preguntas por tus libros, yo he dejado tras de mí: obras, mil escritos y poemas...

Banderillero 2º: (Con la cabeza cabizbaja) ¿A quién les importa vuestros libros ahora?

Banderillero lº: ¿Por qué nos trajeron aquí, que delitos cometimos? ¡Eso es lo que cuenta!

Federico: Supongo que por haber escrito demasiados.

Profesor de escuela: Supongo que por haber enseñado muchas cosas que otros las tomaron por prohibidas.

Banderillero lº: (Azorado) ¿Y qué es lo prohibido?

Federico: (Levantando sus brazos al cielo como orando, le contestó): ¡Es un tizón encendido que arde en mi pecho y que luego vomito a través de mis palabras! Verdades, injusticias que me duelen, gritos bañados de sangre que me aplastan la cabeza, y penetran hasta el tuétano en la conciencia de los bárbaros, desnudando sus miserias; frases aromadas de lirios, o naranjos repletos de azahares, que en algunas narices sólo huelen a estiércol!
¡Ay mi Granada, Ay mi Granada, mañana intuyo que tu corazón y el mío, sangrarán juntos al alba!

(Todos duermen. Por la abertura de una pequeña ventana situada en lo alto de la habitación, se asoma la luna. La luna es una mujer delgada vestida con ropas blancas)

Luna: ¡Federico, Federico, traigo para ti una nana! Tú que siempre me alabasteis con excelsas palabras, deja que un rayo de mi mano ilumine tus labios, porque al filo de la noche, serán mitades de un limón perdido y pálido, estucados con frío y escarcha.

(La luna comienza a cantarle)

Duerme, duerme Federico tu último sueño.
Duerme, duerme Federico al compás de mi nana.
¡No sufras cuando de pronto, silben las balas por tu espalda!
Duerme, duerme Federico al compás de mi nana.
Que mañana la luna buena, besará tu hermosa cara.
Y con ramitas de amapolas, camelias y jaras,
rescataré la flor perdida y amarilla de tu cuerpo.
Duerme, duerme Federico, al compás de mi nana.
Que mañana la luna buena, besará tu hermosa cara.
Duerme, duérme Federico al compás de mi nana
Que mañana el olivo y el romero, perfumarán tu alma.



Federico: ¡Ay mi Granada, Ay mi Granada, mañana intuyo que tu corazón y el mío, sangrarán juntos al alba!

Luna:
¡No sufras cuando de pronto, silben las balas por tu espalda!
que mañana la luna buena, besará tu hermosa cara!

(Se escuchan ruidos de botas y llaves, ahogados por los gritos de unos falangistas que les obligan a subir a un camión, llevándolos por el camino que va de Viznar a Alfacar)

Fin del cuadro primero

Acto primero

CUADRO SEGUNDO

(Camino de tierra bordeando un barranco entre Viznar y Alfacar (Granada), es de madrugada)

(Sobrevuela a los cuatro condenados un misterioso cuervo más negro que la noche, más negro que la muerte.Mientras la luna ilumina el camino con una suave luz mortecina)



Luna: (Dirigiéndose a la muerte)

¿Qué haces por este camino, muerte mala?
¿Acaso buscas a alguien? ¿Acaso andas ávida de almas?


Muerte: (Con aire indiferente) uerte:

Andaba discurriendo, sin más.
¡Buscando un torso blanco y desnudo
donde clavar mis dientes, pudiera!
¡Busco penetrar entrañas y sentir
el dulzor de la sangra caliente!
Llevo un yelmo encendido,
traigo arena para los ojos
y abrojos para los labios.
Cintas negras para el cabello
y un puñado plateado de balas,
que al penetrar en las carnes
abren labios rojos en los cueros.
¡Luna buena, luna llena, alumbra ya sus venas!
¡Luna buena, luna llena, alumbra ya sus pechos!
¡Que la noche se acaba y estoy sedienta de muerte!


Luna:
¡Vete muerte mala! ¡Vete muerte infame!
Que antes que alumbrar sus pechos
prefiero ser luna de yeso;
prefiero ser luna sin llama.

Muerte:

Traigo arena para sus ojos,
y abrojos para sus labios.
¡Luna buena, luna llena, alumbra ya sus venas!
¡Luna buena, luna llena, alumbra ya sus pechos!
¡Que si nadie muere mi alma se llenará de pena!


Profesor de escuela:
(Caminando esposado y con paso lento)

¡Ay que sudor de nieve trémula corre por mi sangre!
¡Ay que cuchillos encendidos se clavan en mi garganta!
¿Bajo que sol, y debajo de que olivo
yacerán mis cansados huesos?


Banderillero lº:

¡Ay que sudor de nieve trémula corre por mi sangre!
¡Ay que espinas y cardos ceñirán mi cuerpo,
cuando la malvada muerte repose
sobre mis muslos, mi vientre y mi cara!

Federico:

¡Ay que sudor de nieve trémula corre por mi sangre!
Como se agiganta la noche lateral de este camino
En que hondonada de adelfas y viburnos
irán a morir mis pasos.
Bajo que tierra de los campos de Granada
mi boca ya no será nada.
Yo sólo quise escribir...
A las flores, a la luna y a los nardos
Al amor que sube por las madreselvas
trepando por las escalas con furia de ola loca
que venían de un mar obstinado y hambriento.
Las sombras de las balas ya me ciñen el pecho. (Piensa)
¡Ay luna, luna, no dejes que me muera!
¡Ay luna, luna, ahoga el grito de mi alma, cuando
en mis entrañas de cobre, se detenga la maldita muerte!


(Se escucha una descarga sorda y seca, todos los cuerpos caen a un barranco bordeado por el camino)

Luna:
(Dirigiéndose a la muerte)

¿Dónde está Federico, dónde está su fino rostro?
¡Para cerrarles los ojos y besarle la cara!

Muerte
: ( Haciéndole señas hacia un campo de olivos)

¡Allí luna buena!
¡Allí luna llena!

Luna: (Compungida)

¿Dónde, dónde!

Muerte:

¡Allí luna buena!
¡Allí luna llena!

Luna: (Desesperada)

¿Dónde, dónde!

Muerte: (Alzando su voz)

¡Allí,... allí,... donde el olivo llora!
¡Allí,... allí,...donde su sangre mora!

Fin

AMOR, VENIMOS DE UNA CIUDAD...


Amor, venimos de una ciudad perdida y ajena
donde las calles se computan por escalas duras
pudimos ser felices y sin embargo,
nuestra casa se pobló de miel oscura.

Una ráfaga de sal manchó tu pelo.
Dos lunares inauditos brotaron en mi cara
Era el cansancio del trabajo, trabajando en mì rostro
A veces, la pobreza giró por rincones entorpecidos de sombras.

Y cuando me dispuse a tocar tu cabellera
El tiempo nos atrapó en sus poleas salvajes
¡Y allí , el amor, no pudo soportar tamaño movimiento!

Amor, venimos de una ciudad perdida y ajena
Ahora solo somos, serás, y seremos sometidos
al mandato vacilante y atroz de la costumbre.

miércoles, 18 de julio de 2007

¿ADÓNDE SE HA IDO EL SR. GOBERNADOR?


El 7 de septiembre de 1810 se creó la Biblioteca Pública y Mariano Moreno fue el propulsor de ese proyecto.
Escribió: “Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que se le debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas, y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte mudar de tiranía, sin destruir la tiranía”

“Dedicado a la memoria de tan ilustre e inteligente prócer argentino, y al gobernador o ex gobernador argentino que le quepa el sayo, que se lo ponga”



- ¿Adónde se ha ido el Sr.: Gobernador?-
-Está en el bar de enfrente, coordinando la nada,
comiendo con dos “cenadores” y una “disputada”-
¡Ay, como ronronea el madrugador!

Devorando haciendas y ocultando desaguisados,
nombrando a su gabinete blandengue
y por afable secretario, a un dengue.
Todos,” luchando” por los marginados.

Una pobre mano cóncava hacia la palma,
forjada en el miserable hábito de pedir,
ruega una limosna serena y en calma.

Altos ojos que se quieren despedir
- ¿Adónde se ha ido el Sr.: Gobernador?-
¡Ya ganó lo suficiente,… ahora se piensa ir!