
AMADA, son tus ojos dos escarabajos negros,
sendos besos oscuros de la noche en la greda.
A cada reverbero primaveral de tu sonrisa,
mi corazón estalla y se hincha de ternura.
Pudiste ser el agua que elevara mis raíces,
en el bosque de fuego, por tu voz conducidos.
Pero nadie, sino yo, vio como un largo túnel
separaba, gemelas, a sangre y fuego nuestras almas.
Quiero que tus manos no sucumban a las horas del desvelo,
que un golpe de ala enamorada te corone con delicia,
y que sólo dignas llaves, abran la puerta de tus sueños.
Yo me llevaré el recuerdo de tu clara frente,
cuya blancura desafía al verdor de los limones,
los poderes del aire, la llama del cereal, danzando en tu cintura
5 comentarios:
Excepcionales imágenes compartes para entonar el canto de los sentimientos que evocan tus versos.
Bello poema, sin duda, el que tuve el gusto de leer.
Gracias por dejar huella de tu paso por mi sencillo blog. Es un placer recibirte.
Saludos.
Bueno tocayito creo que no quedó mal, tu poema una belleza, como solo sabes hacerlo tú, besos
Muy bello, amigo mío, sacaste en cada verso el lirismo preciso y a la natureza prendida en el poema.
Un abrazo, tocayo.
Pepe Cercas
Da gustito leer algo tan bueno.
Saludos.
Que bellisimo escribes Jose!
Te mando un abrazo
Vickie
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